Wednesday, December 13, 2006

I HEART HAROLDO

unos meses atrás me sentía medio mal, medio bajón por un tema personal de esos que sabemos que son ínfimos, esas cosas que más adelante nos hacen reir (llorar tal vez?) porque al vernos en ellas nos intuimos idiotas, infantiles, inmaduros, mirá si te vas a hacer problema por esa hija de el tema es que en el momento se está mal, y punto.

qué hacer entonces? supongo que cada uno tendrá sus modos. yo, particularmente, me aboqué a la lectura de "La causa", de Haroldo Conti, que por ese entonces era uno de mis pendientes. De alguna manera, me asombró que me asombrara. Cada tanto dejaba el dedo en la página correspondiente y volvía a mirar la tapa del libro, en la que Conti sonreía mirando a otro lado, como lejano. Como en el litoral, digamos.

Apenas terminé el cuento, cerré el libro y me sentí, de alguna manera, nuevo. fascinado. Un hombre, que supo ser pelado y llamarse Haroldo, me había mostrado que todavía hay cosas distintas que pueden llamarnos la atención. Ese hombre, creo, fue el clavo que sacó al clavo, o algo así.

Amplié ese pensamiento a todos los otros aspectos, y me sentí tan bien, tan perfectamente bien fumando un cigarrillo en mi balcón, en la oscuridad, tan pero tan bien que cuando llamó ella (unos 40 minutos después de haber terminado "La causa") juro que todo lo que me dijo me chupó un huevo.

Y se sintió lindo.

1 comment:

eu said...

ah, por si no se dieron cuenta, les recomiendo leerlo.